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Quim el Torrat , ex President

L'Espanya fraternal i del diàleg destitueix Quim el Torrat com a President de la Generalitat

La Junta Electoral Central (JEC) ha acordat aquest divendres deixar sense efecte la credencial del president de la Generalitat, Quim el Torrat, com a diputat al Parlament de Catalunya, i transmetre aquesta ordre a la Junta Electoral Provincial de Barcelona perquè l'activi amb efectes immediats. La decisió implica que el Torrat podria deixar de ser president de la Generalitat perquè l'Estatut vincula aquesta condició de president a l'acta al Parlament.


http://m.xcatalunya.cat/detail/URGENT:_l_Espanya_fraternal_i_del_dialeg_destitueix_Quim_Torra_com_a_President_de_la_Generalitat-55213.html


Quim el Torrat , ex President
Imatge amb Carles Sastre, assassí 

Estupefacció nacionalista

Estupefacció nacionalista
descubren que el escudo de la Gene fue otorgado por Felipe V

https://www.dolcacatalunya.com/2015/05/estupefaccio-nacionalista-descubren-que-el-escudo-de-la-gene-fue-otorgado-por-felipe-v/


Així tapa el nacionalisme l’escut de Felip V amb l’escut de Felip V

Contábamos hace unos días cómo la Generalitat tapó el escudo de Felipe V con su emblema. Pero ahora resulta que el escudo de la Generalitat fue otorgado nada menos que… ¡por Felipe V! Lean, lean:
El “senyal del rey d’Aragó” eran las armas de dignidad real. Con el paso del tiempo su uso se fue territorializando por medio de concesiones reales. El primer municipio que luce las barras es el municipio de Milhau (Francia), por concesión de Alfonso II (1187).
¿Cuándo pasa el “senyal del rei d’Aragó”, a representar las instituciones catalanas? Desde siempre, el emblema había sido San Jorge. La documentación nos dice que en 1417 la Diputación encarga “que sien fets y renovats los segells de la scrivania de la diputació del general… ab lo qual se puxa empremtar e figurar la imatge de san Jordi a cavall qui mata lo drach… e aquest segell servesca a seguellar totes letres patents qui´s dressen a qualsevol persones… a papa e cardenals e al senyor rey…e altres persones reyals…”. Es evidente que las barras no eran el escudo oficial. Como tampoco lo era de las Cortes que -reunidas en Tortosa en 1430- ordenan pagar 65 florines de oro de Aragón al platero Pere Torralba por la ejecución de dos sellos “a on son esculpides les armes del dit general de Cathalunya, ço es sent Jordi a cavall qui mata o onciu lo drach…”.
300 años más tarde, iniciadas las cortes catalanas de 1701, no aparecía el sello por ningún lado. Parece que nadie lo recordaba, ”ni saverse qual se usave en les corts antecedents encara que aparexia poderse esculpir… la imatge del glorios Sant Jordi portant lo escut amb la creu…”. Tras acalorados debates, el 19 de octubre de 1701 se adopta el acuerdo de grabar uno nuevo con el “Escut de ditas quatre barras y corona real”, para solicitar la venia real de uso.
Detrás de ese extraño olvido hay que situar las convulsiones antiseñoriales como la “revolta dels barretines o de la terra”, el “avalot de les faves o los asedios campesinos de Barcelona en 1688 y 1689. Quizás interesaba un cambio de imagen que acercara la institución al pueblo más identificado con la realeza. Y nada más apropiado para conseguir la concesión real que el marco de las cortes catalanas, que juraron con vivas demostraciones de afecto y júbilo al nuevo rey Felipe V de Borbón, el 12 de octubre de 1701. Cortes que duraron hasta el 12 de Enero, y en las que se acordó además del uso del “escut de ditas quatre barras y corona real”, un donativo real de 12 millones pagaderos en 14 años, nombramiento de 14 títulos de marqueses y condes, 20 privilegios de nobleza, 20 de caballeros, y otros 20 de ciudadanos; todo ello entre grandes fiestas y regocijos populares, de manera que -como dice Macanaz- “no quedó a los catalanes nada que pedir, ni al rey cosa especial de concederles”.
Así que la Generalitat no lo sabe, pero al ocultar el escudo de Felipe V tapándolo con el de la Generalitat, en realidad le están haciendo el último homenaje al rey que concedió a la Generalitat el uso de su “senyal” como rey de Aragón. Si la Generalitat fuera consecuente, el Parlament debería rechazar el uso de las barras de Felipe V, las barras felipistas, por haber suprimido las instituciones tradicionales catalanas. Las cuales, por cierto, ahora ningún nacionalista querría, pues les parecen “medievales”; y las cuales son ridículas comparadas con el actual poder omnímodo de la Generalitat.
Aunque ya sabemos que el nacionalismo no va de coherencia, sino de ideología y fantasmagoría histórica.
Dolça i ocultada Catalunya…

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Dels frens e altres apparellaments de cavals

Per tal con aquelles coses les quals per los princeps se fan pus leugerament per los sotsmeses son tretes en exemple: esguardador esser jutgam que en tots los nostres fets axi com real altea no poch ho requer honestament e temprada nos hajam axi que los savis en ben sien conformats e els no savis e avanitats entenens en temprança sien provocats. Hon sobrefluitats esquivants majorment en aquestes coses les quals ordinariament san a fer: volem que ordinariament si donchs per altra causa en altra manera fer no ho manavem quatre selles palafrenals ab lurs frens de les quals les dues ab nostre senyal real e les altres dues la una ab senyal de sent Georgi e laltra ab senyal antich de rey Darago sien a servey de nostra persona apparellades Ies dues de les quals hagen cuyrs cuberts de velluts daur e de seda comunits e les altres dues romanents hagen cuyrs no cuberts de velluts segons manera apparellada accedent a nostre desijament: de les dites empero dues selles havents cuyrs cuberts de vellut cascun any la una prop la festa de la Nativitat del glorios Salvador del humanal linatge sia feta e altra prop abans de la festa de Pentacosta aximateix sia feta e les romanents dues selles havents cuyrs no cuberts de vellut cascun any prop ans de la festa de la resurreccio de nostre Senyor la una esser feta ab aquest edicte laudable manam e laltra prop de la festa de Omnium Sanctorum volem esser complida: e apres sis almenys selles darmes destinades per servey de nostra persona hajam de les quals dues sien de nostre senyal real de tot en tot decorades e les altres a senyal de sent Jordi e les dues altres romanents al dit senyal antich de rey Darago. Manam encara que quatre mantes almenys continuament sien appareylades a cobrir les dites selles a servey de nostra persona destinades les dues de les quales sien a nostre senyal real en totes les lurs parts e les altres la una a senyal de sent Jordi e laltra al senyal antich Darago. En apres subjungim a les coses damunt dites que continuament hi sia copia de mantes e daltres coses necessaries a cavals e a les altres besties damunt dites. 

INSTITUT DE NOVA HISTÒRIA

El INSTITUT DE NOVA HISTÒRIA
(Desgranando las cloacas del proceso) - Óscar Membrives
Se fundó en el año 2007 y cuenta con el apoyo de la Generalitat. Aseguran que personajes como Miguel de Cervantes, Cristóbal Colón, Da Vinci o Santa Teresa de Ávila son catalanes, que el humanista Erasmo de Rotterdam y el navegante Magallanes eran catalanes hasta las cachas, pero los perversos historiadores españoles ocultaron su verdadera patria. En cuanto al Cantar del Cid y El lazarillo de Tormes, son anónimos porque sus autores, por miedo a la Inquisición y al Estado español, decidieron ocultar su identidad claramente catalana. Hasta la bandera norteamericana es de origen catalán, directamente inspirada -ojo al dato- no en la señera, sino en la estelada. Y lo que algunos indocumentados llamamos España no es sino una creación artificial, inexistente.
¡No falta deciros que ningún historiador de prestigio les reconoce!
Pero ellos cobran 400 euros por conferencia, y subvenciones suculentas de la Generalitat (Más de 6 millones), entre estos mal llamados "catedráticos" está Víctor Cucurull Miralles, del cual os voy a dejar un vídeo para que veáis que fácil es manipular a la sociedad, atacar la historia y la cultura.
Antes de ver el vídeo os dejo la frase de la semana 😉:

Acérquense, porque cuanto más crean ver, más fácil será engañarles.
MORGAN FREEMAN - Thaddeus Bradley.




Constitució Catalana


La “Constitució Catalana” que tenía preparada la Generalitat: lea y tiemble

La “Constitució Catalana” que tenía preparada la Generalitat: lea y tiemble


La Guardia Civil (no, els Mossos no fan de policia sinó de Genestapo) ha aportado al juzgado de instrucción nº13 de Barcelona varios informes que prueban las acciones que preparaba la Generalitat para declarar la independència y consumar el golpe de Estado en octubre de 2017.
Allà hi trobem escrita la intenció de la Generalitat de captar 4.200€ millones en cotizaciones sociales a las 100 principales empresas privadas y las 233 de la Generalitat (después entrarían hasta 690.000 empresas), gastar 499€ millones en activar un fisco propio (de los cuales ya se han gastado 17€ millones) y confiscar bienes inmuebles al Estado español por valor de 19.134€ millones. Per lo que sembla Catadisney s’assemblava molt a Venezuela.
Dolça Catalunya lo adelantó en diciembre de 2013“és qüestió de temps que [Santiago Vidal] es carregui la credibilitat de l’independentisme”. Una lectura al projecte de Constitució Catalana del jutge Vidal ens demostra que el temps és arribat. Vidal es hijo del alcalde franquista de San Sadurní de Noya y nieto de un franquista “de primera hora”, medalla de la Vieja Guardia; lo qual només té importància per riure’ns una miqueta quan els nacionalistes es queixen d’en Francu. Pero recordemos el currículum de Santiago (y cierra España) Vidal:
Bé, doncs en Santi fue también redactor con “un grup d’amics” de una “Constitució” (la Vidala) para la “república catalana”, corta y pega de la United Constitutions of Benetton, en secreto y sin el pueblo. El repaso que le endilgó el catedrático catalán Enric Fossas por tamaña ordinariez está grabado en mármol en el olimpo de los juristas.
Hem dit que gràcies a la Guàrdia Civil ja tenim el projecte de la Vidala per escrit. Curiosamente el juez escribió la Vidala en cientos de folios de la Administración de Justicia de España, papel oficial, con el escudo del Estado, proveniente del juzgado en el que ejercía. O sea, que el tipo además robaba material de oficina que pagamos todos.
Veamos qué dice la Constitució de Catalunya:
  • Los funcionarios del Estado serán conminados a renunciar a su trabajo en un plazo máximo de seis meses para obtener la ciudadanía catalana.
  • “No podrán obtener, ni conservar, la ciudadanía catalana aquellas personas que, no siendo catalanes de origen, hayan sido militares profesionales y/o fuerzas de orden público militar o civil del reino de España y/o hayan formado parte de un gobierno extranjero”.
  • Solo se permiten partidos políticos “siempre y cuando su programa electoral no vaya contra la existencia de Cataluña como Estado ni contra esta Constitución”.
  • Se creará en la policía una “unidad especializada en españolismo violento” que ejercerá “presión policial” sobre quienes considere desafectos.
  • Se deroga la monarquía y los títulos nobiliarios concedidos desde 1700.
  • El español no será oficial y se prohibirá en la enseñanza.
  • La escuela y los medios de comunicación servirán para fomentar “el sentimiento de pertenencia al nuevo Estado”.
  • Disposición confiscadora (sic): “Pasan a la propiedad de la República Catalana los bienes existentes el día de la declaración de independencia, dentro del territorio actual de Cataluña, pertenecientes al Reino de España”. Parece que el monto a confiscar alcanzaba los 19.134€ millones.
Doncs aquest és el cor de la Vidala, la mezcla de sovietismo y bolivarismo que nos tenía preparado el nacionalismo. Y esto es lo que dice y lo que opina la catedrática de Derecho Constitucional Teresa Freixes sobre “lo que están (digo están, en presente, porque no cejan) pretendiendo crear en Cataluña”:
“Desde su despacho oficial del Centro de Estudios Jurídicos de la Generalitat, el juez Vidal se dedicó a entrevistar a abogados que fuesen sensibles a la independencia para incorporarlos como jueces el día que llegara la secesión. (…) tenían identificados a los fieles y a los que tenían que depurar. No olvidemos que el Ministerio de Justicia ha tenido que activar un teléfono de emergencia para atender a los jueces que pudieran sentirse acosados y que tanto ellos como los fiscales son objeto de protección policial, lo cual ya es lo último que puede pasar en una democracia. Bueno, es “su democracia”, su “revolución de las sonrisas”, su “viaje a Ítaca”, su descenso, más bien, hacia el precipicio.
La atribución de la nacionalidad, institución jurídica básica en la creación de cualquier Estado, está inspirada en las regulaciones de las repúblicas del Báltico, que tanta discriminación han producido en las minorías que no eran nacionales del lugar cuando estos territorios proclamaron la independencia. (…) Primero regulaciones genéricas que no levantes sospechas. Luego, cuando se adopta la ley específica, se fijan los criterios que favorezcan lo que se quiere favorecer. Y quien no cumpla con ellos no puede adoptar la nacionalidad y, según como se regule todo esto, pueden quedarse como apátridas, como ha sucedido en las repúblicas bálticas (…) Lo mismo que en el Báltico. La misma técnica que allí. Primero, para obtener la independencia, se hace creer que prácticamente todo el mundo podrá tener la nacionalidad y, posteriormente, se establecen los requisitos con criterios supremacistas. Eso no está en la Ley, pero nos lo han contado en numerosas conferencias y cursos, personas pertenecientes al Consejo para la Transición Nacional, que es el que asesora en la elaboración de todas las normas de ruptura con España. Por cierto, olvidan que ningún Estado puede atribuir unilateralmente -como además pretenden- la doble nacionalidad con ningún otro.
…) Haciendo de la lengua un instrumento de dominación política, (…) Ofrece “ventajas” a sus fieles mientras amenaza con depuraciones y represalias a “la disidencia”, medios de comunicación incluidos.

(…) La Ley de transitoriedad que, en secreto, estaba preparando el secesionismo y que difiere en poco a la finalmente aprobada el segundo día de los “Plenos de la vergüenza”, el 7 de septiembre pasado. Mayor chapuza jurídica es inimaginable. Como ya he señalado anteriormente, pero es importante repetirlo, de forma similar a lo que dispuso en su día la Ley Habilitante alemana de 1933, que permitió al nacionalsocialismo subvertir el régimen de Weimar sin derogarlo oficialmente.Pretendía, entre otras, esta ley, mediante el eufemismo del “derecho a recibir una formación adecuada” [la “reeducación” a la que nos van a someter y que ya nos explicaron en l’Escola d’Estiu de Prada o en las conferencias del Director de la Escuela de Administración Pública], obligar a los funcionarios y a la ciudadanía en general, a cometer las más flagrantes ilegalidades bajo amenazas y sanciones. Disponía, también, la incautación de bienes estatales. Establecía infantilmente la asunción de la “nacionalidad catalana” sin pérdida de la española, advirtiendo que se “iniciarán negociaciones” al respecto con el “Estado español”. Pretendía amnistiar a todos los condenados por actuaciones ilegales en relación con el procés. Eliminaba la co-oficialidad de la lengua española en Cataluña.Pretendía otorgar, a la propia Constitución española o al Estatuto de Autonomía, rango de ley en lo que no se opusiera a la nueva legalidad, lo cual es un disparate jurídico de monumental categoría, sin respeto de los principios de jerarquía y competencia, imposible de ser jurídicamente analizado por lo grosero de su articulación.
Ya en la Universitat Catalana d’Estiu se nos explicó que los funcionarios tendríamos que “reciclarnos”, no sólo los de cuerpos estatales, también los de la Generalitat y de las administraciones locales, porque teníamos que adaptarnos a las reglas y principios de la futura “república catalana”. (…) el President de la Generalitat lo repitió en sede parlamentaria. Con ello se amenaza, véase bien, no por no cumplir la ley, sino por no violarla!!!”.
Benvinguts a Catadisney.
Dolça i totalitària Catalunya…

131 presidentes de la Generalitat

https://www.abc.es/historia/abci-gran-mentira-historica-131-presidentes-generalitat-nuevo-mantra-nacionalismo-catalan-201805160155_noticia.html

La gran mentira histórica de los 131 presidentes de la Generalitat, el nuevo mantra del nacionalismo catalán.

Quim Torra se proclama continuador de una remota institución medieval que nació para recaudar impuestos para la Corona de Aragón.

https://elpais.com/elpais/2018/05/18/hechos/1526647977_485589.html


En su afán por reinventar la historia de Cataluña, el nacionalismo ha incorporado en las últimas fechas un nuevo y fabuloso mito: el de los ciento treinta y pico presidentes de la Generalitat, una vetusta lista de reyes godos a la catalana. Proclamaba Artur Mas, ya en 2014: «Tengo el honor de ser el 129º presidente de la Generalitat de Cataluña, institución creada en 1359 y que desde la primera presidencia de Berenguer de Cruïlles [un obispo de Gerona] ha reflejado durante casi siete siglos la voluntad de autogobierno de los catalanes». El problema es que la Generalitat no tuvo 128 presidentes antes de Mas, ni ahora 130 antes que Torra, porque la Generalitat que existió en tiempos medievales nada tiene que ver con la actual institución nacida con la Transición, si acaso hija o nieta de la surgida en tiempos de la Segunda República.
131 presidentes de la Generalitat

«Forma parte de la reinvención de la historia de Cataluña. El nacionalismo ha sabido convencer a los historiadores de que trabajasen en crear esta historia mitológica. Proclamar que hubo una Cataluña como estado y como nación en la Edad Media; y además hacer creer que era algo institucional y democrático. Se buscan continuaciones justificadoras del momento presente», apunta en una entrevista con ABC el historiador Jordi Canal, autor del libro «Con permiso de Kafka: El proceso independentista en Cataluña». Dos instituciones radicalmente distintas en épocas y de circunstancias políticas, sociales y culturales opuestas.
molt honorable president, Tabarnia

El sofisticado David contra el bruto Goliat

El relato nacionalista presenta la historia de Cataluña como un pueblo de elevado sentimiento de libertad, «entre los más avanzados y democráticos de Europa», según Josep Fontana, que ha tenido que enfrentarse desde tiempos medievales a los esfuerzos opresores de Castilla por acabar con su autogobierno. De tal manera, la Guerra de Sucesión es narrada por el nacionalismo como un conflicto de secesión, una lucha del progreso y la democracia catalana contra el absolutismo y feudalismo castellano. Omite el relato secesionista que la guerra fue, simplemente, un conflicto civil entre españoles, donde hubo casi tantos catalanes a favor del bando borbónico como del bando austracista; y donde ninguno era más democrático que el otro.


El mito reclama el 11 de septiembre de 1714 como el «día que Cataluña perdió sus libertades», a pesar de que aquellas cacareadas libertades eran unos privilegios administrativos, en el sentido medieval, de los que gozaba esta región de España respecto a otras, como señala el hispanista Henry Kamen en su prolífica obra.

La Diputación del General, más adelante conocida como Generalidad o Generalitat, tuvo su origen más remoto en las comisiones que, desde finales del siglo XIII, se ocupaban en la Corona de Aragón de recaudar los tributos votados

Aquellas «libertades» suprimidas al final de la guerra incluían la eliminación de la Generalitat surgida en la Edad Media. La Diputación del General, más adelante conocida como Generalidad o Generalitat, tuvo su origen más remoto en las comisiones que, desde finales del siglo XIII, se ocupaban en la Corona de Aragón de recaudar los tributos votados y ejecutar los acuerdos de las Cortes. No en vano, la institución no solamente funcionaba en Cataluña, sino también en los reinos de Aragón y Valencia. Se trataba de un órgano formado por tres representantes de cada estamento (militar, eclesiástico, real), presidido por un representante del brazo eclesial y dotado de recursos propios. De organismo de carácter esencialmente económico pasó, solo con el tiempo, a serlo político y de gobierno, aunque en ningún caso democrático.
Más de dos siglos después de la Guerra de Sucesión, se recuperó su nombre y su simbología cuando se aprobó el Estatuto de autonomía de Cataluña en tiempos de la Segunda República. El organismo autonómico resultante tomó el nombre histórico de Generalitat por sugerencia del político andaluz Fernando de los Ríos, pero en ningún caso implicó continuidades o restauraciones imaginarias.

El republicano Francesc Macià fue así el primer presidente de la Generalitat de Cataluña.
Josep Tarradellas, que pasó largos años en el exilio francés, negoció con Adolfo Suárez el restablecimiento de la Generalitat, lo que quedó plasmado en un decreto del Gobierno español a finales del mes de septiembre de 1977. En aplicación del Estatuto de Autonomía de 1979 fueron elegidos Pujol y Maragall y en aplicación del nuevo estatuto de 2006 lo han sido MontillaMasPuigdemont y ahora Torra. El molt honorable Torrat.

Què vol Hitler ?

¿Què vol Hitler?  ¿ Qué quiere Hitler?  El estrecho vínculo entre el nazismo y el nacionalismo catalán Es bien sabido, gracias entre otr...